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6 dic. 2013

Disfrutar del Ritual

He de decir que cuando Carmen y yo fuimos a la jornada de Gastrosexología, nos llevamos una pequeña decepción. Indudablemente queríamos llegar a casa con todos los instrumentos para orquestar la velada perfecta. Y sí, algo aprendimos con lo que despertar a nuestros santos, pero entendimos que la balanza está desequilibrada. Sin duda la mayor carga de sugestión, esa que tenemos que transmitir a nuestro afortunado comensal, al que queremos transportar al Jardín del Edén, la tendremos nosotras mismas.

Me explico por si no lo habéis terminado de captar...Edén es una palabra hebrea que significa placer. ¿Hay mayor placer que preparar todo este circo para llevarte el gato al agua? No, no lo hay. Ya lo decía Punset, que la felicidad está en el camino, y Mónica Novas nos nombraba a los famosos perros de Pavlov. Sin duda alguna el mayor deleite lo tendremos los organizadores, ya desde el momento en que empezamos a elucubrar -trabajar velando en la noche a la luz de una lamparilla, esforzarse con vigilias en un trabajo- (que verbo tan romántico, ¿no?). 

El Jardín de las Delicias - El Bosco

Elaboraremos una receta perfecta donde no faltará detalle, no es sólo hacer una cena especial. Es el cuándo lo haremos, el qué nos pondremos (que no falte un delantal...), el qué cocinaremos y con qué lo haremos. Ir al mercado y seleccionar cada ingrediente, el vino, el mantel, la vajilla y la cubertería, la música, ¿quizás unas velas...? Lo habremos vivido tantas veces en nuestra cabeza, estará todo tan milimetrado llegado el momento, que para nosotros será como un ritual...¿Qué cantidad de toda esta sugestión seremos capaces de transmitir? ¿Conseguiremos hechizar a nuestra pareja? Un consejo: Si no lo guardas en secreto durante ese tiempo de preparación, pondrás a la otra persona en el mismo camino de felicidad y tendrás gran parte del trabajo hecho...Disfrutar del Ritual es casi tan importante o más que el resultado (te aseguro que te perdonará que la cena quede un poco sosa si tú ya te has encargado de ponerle el picante suficiente).

Este anuncio es el que inspiró este post, pues me transmitió esa sugestión que debemos ser capaces de generar en el 'elemento pasivo'. Y si un anuncio puede hacerlo, ¡yo también! ¿Te atreves?





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